Voucher Educativo: Pros y Contras

El veredicto es el siguiente: el sistema educativo mexicano no ha sido capaz de dar los resultados esperados. Los estudiantes mexicanos siguen obteniendo malos resultados en pruebas nacionales e internacionales y no se vislumbra un plan de acción por parte del Estado que nos haga pensar que esa situación puede comenzar a revertirse. Tampoco se puede culpar a las bajas remuneraciones que percibe el magisterio ya que a partir de la descentralización de 1992 los ingresos docentes han crecido en términos reales desde hace 20 años (a excepción de 1995)[i].

Lo salarios del magisterio han ido aumentando pero lo que es cierto es que en México y en muchos otros países, una mayor inversión en educación no garantiza mejores resultados educativos. Ejemplo de lo anterior es que los países que más gastan en educación no son los países con mejores niveles educativos de acuerdo a la prueba PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos). Los países que invierten mayor proporción de su Producto Interno Bruto (PIB) no tienen los mejores lugares en el ranking internacional[ii]:

País PIB invertido en educación

%

Cuba 13
Timor Oriental 9.2
Moldavia 9.1
Maldivas 8.7
Dinamarca 8.6
Namibia 8.3

 

Entre tanto, los países que salen constantemente mejor rankeados:

País PIB invertido en educación

%

Finlandia 6.8
Hong Kong 4.4
Singapur 3.3
Japón 3.8
Corea del Sur 5
Canadá 5

 

Como apuntamos el problema de México no es de recursos pues el país invierte 6.2% de su PIB en educación, cantidad cercana a la media de la OCDE que es de 6.3%, no obstante los resultados obtenidos son desalentadores. El caso contrario es Finlandia que apenas invierte un poco más que México como porcentaje de su PIB (6.8%) y se ubica en los primeros puestos en el ranking de la prueba PISA.

Es obvio que un problema de cantidad de recursos invertidos no se tiene sino un problema de asignación de recursos que va a parar a manos de burócratas y no se utiliza eficientemente en los estudiantes. En México el 83.1% del presupuesto para educación está destinado a sueldos de profesores y el 93.3% a los sueldos de la comunidad académica en conjunto. Estos porcentajes son de los más altos de la OCDE en la cual las medias de sus miembros se ubican en 62% y 78.2% respectivamente. Esto tiene como consecuencia que el gasto por cada alumno que se hace en México sea de los más bajos.

Gasto por alumno México

(USD)

Promedio OCDE[iii]

(USD)

Primaria 2,185 7,180
Secundaria 2,536 9,312
Preparatoria 8,020 13,727

 

Y si hablamos de escolaridad también tenemos cifras malas. La mayoría de los mexicanos (64 %) han cursado como máximo un nivel inferior a la educación media superior y sólo 36% han alcanzado por lo menos la educación media superior, muy por debajo de la media de la OCDE que es de 75%.

Cifras como las anteriores dejan en claro la situación precaria en la que se desenvuelven millones de estudiantes mexicanos y aunque algunos estudios muestran ciertos avances en varios rubros, estos se dan a una velocidad demasiado lenta como para pensar que se podrá tener algún día educación de calidad. Es obvio que los mayores perdedores de esta situación han sido y seguirán siendo los alumnos. Es así que cada año vemos nuevas generación de estudiantes con pocas oportunidades de desarrollo. Sencillamente los conocimientos que han adquirido después de veinte años de educación no les son útiles para poder acceder a un trabajo bien remunerado. No obstante lo anterior, la opinión pública está de acuerdo en que se siga gastando en educación y además que se aumente el gasto en ella.

Muchos partidarios del libre mercado sabemos de estos problemas y claro está, hemos pensado en varias soluciones a ellos. El libre mercado, decimos, es un mejor asignador de recursos. El problema de la educación pública es que al ser controlada por el Estado trae aparejada aquellos problemas que el Estado tiene en todos sus rubros: corrupción, elementos poco preparados, asignación deficiente de recursos, grupos de poder que se oponen a los cambios necesarios, falta de incentivos para elevar la productividad, etcétera. La solución sería que hubiese incentivos de mercado en la educación. Es aquí donde entra en escena el voucher educativo.

El Voucher Educativo

Como una solución a la falta de calidad de la educación impartida en las escuelas públicas, en los años 50 el premio nobel de economía Milton Friedman lanzó una propuesta a la que llamó voucher educativo, también conocido como bono educativo, voucher escolar, etcétera. Esta idea pretende aplicar principios de libre mercado a los sistemas educativos y sostiene que a partir de la introducción de la competencia en las escuelas, las condiciones educativas mejorarán evidenciándose en el aprovechamiento escolar. El voucher educativo es un cheque que el Estado otorga a los padres de familia para que estos tengan la posibilidad de elegir la escuela a la que sus hijos asistirán, es decir, el Estado deja de financiar a la oferta (las escuelas) para pasar a financiar a la demanda (los alumnos). De esta forma las escuelas públicas dejarían de recibir un presupuesto y tendrían que competir para atraer a los alumnos por lo que la escuela que sea percibida como mejor atraería mayor cantidad de estudiantes y por consiguiente más recursos. Los padres de familia podrían no sólo escoger entre escuelas públicas sino también entre escuelas privadas. Aunque hay varias modalidades de bono educativo, en la mayoría de los casos, cada estudiante recibiría una suma equivalente a lo que el Estado hubiera gastado en él, dentro del sistema educativo público[iv].

Las propuestas como el voucher educativo no necesitan tener muchas ventajas, de hecho sólo necesitan tener una ventaja clara. En el caso del voucher la principal ventaja es que las escuelas tendrían incentivos para competir, las mejores escuelas podrían atraer a más estudiantes y por consiguiente más recursos, en tanto las peores escuelas tendrían que mejorar o desaparecer. No obstante esta no es la única ventaja del voucher educativo, veamos:

Principales ventajas que los impulsores del voucher educativo ven en dicha propuesta[v]:

  • Obligaría a competir a las escuelas (ya mencionado): las escuelas de mala calidad tendrían que mejorar o desparecer y las de buena calidad resultarían ganadoras.
  • Da a los estudiantes talentosos la oportunidad de acceder a mejores escuelas con lo que pueden desarrollar mejor sus capacidades y tener más oportunidades de desarrollo futuro.
  • Más de dónde elegir: los padres pueden escoger la escuela que crean que es adecuada a las habilidades de sus hijos.
  • Daría mejor oportunidad de premiar a los buenos profesores y castigar a los malos.
  • Es una mejor manera de asignar recursos pues los padres saben mejor que el Estado lo que necesitan sus hijos.
  • Si los padres tienen la posibilidad de entregar sus vouchers a escuelas privadas en lugar de a escuelas públicas crecería el mercado de escuelas privadas lo que aumentaría la oferta a escuelas de todo tipo, con los más variados esquemas de estudios.
  • Más recursos son devueltos al sector privado que es un mejor asignador de recursos que las agencias estatales que tienden a la ineficiencia.

 

Ahora bien, estos beneficios y algunos otros parecieran ser claros si se pudiese instaurar el voucher educativo pero conviene reflexionar sobre los posibles problemas a los que esta iniciativa se enfrentaría así como riesgos que podría traer consigo. No olvidemos que aunque el voucher escolar pretende meter a las escuelas públicas en una dinámica de competencia de mercado, no deja de ser un esquema gubernamental sujeto a sus riesgos inherentes.

Riesgos del Voucher Educativo

1.- Al aplicarse el voucher educativo el Estado financiaría a las iglesias[vi].

Este problema ya ha sido advertido en los Estados Unidos y concretamente se centra en su Constitución. La primera enmienda de la Constitución estadounidense dice “Congress shall make no law respecting an establishment of religion, nor prohibiting the free exercise thereof”[vii]. La primera mitad de esta enmienda, comúnmente llamada como the establishment clause, crea una prohibición contra el establecimiento de religiones u organizaciones religiosas por parte del gobierno federal; a través de la decimocuarta enmienda también queda prohibido lo mismo a los estados. La segunda mitad del enunciado  o the free exercise clause, garantiza el derecho de los individuos de practicar su religión libremente[viii].

Es el conflicto entre estas dos cláusulas lo que le da material a mucha de la discusión actual que existe sobre los vouchers educativos en el vecino país. ¿Están los vouchers educativos siendo una transferencia de impuestos de los contribuyentes estadounidenses hacia las escuelas de afiliación religiosa y por lo tanto una violación de la establishment clause? ¿Cuándo el asegurar que se siga la establishment clause infringe el derecho que los ciudadanos  a practicar su religión libremente? Esta discusión no es poco importante pues en Estados Unidos el 82% de la educación privada es de afiliación religiosa.

 

En Estados Unidos este problema tiene antecedentes de conflictos legales que han tenido que ser revisados y resueltos por las cortes federales y locales desde 1925[ix].  Ahora bien, cuál sería el caso para México. A través de las décadas y varios cambios en la ley se ha limitado o permitido que la educación tenga contenido religioso. A continuación un pequeño resumen de qué ha pasado a este respecto:

  • De 1857 a 1873, con base en el derecho de libertad de enseñanza, la educación religiosa se podía impartir en todas las escuelas del país, ya fueran públicas o privadas;
  • De 1874 a 1916, la educación debería ser laica en escuelas públicas, pero se podía impartir educación religiosa en escuelas privadas,
  • De 1917 a 1933, la educación debía ser laica en escuelas públicas y en primarias privadas. Se podía impartir educación religiosa en escuelas secundarias y superiores que fuesen privadas.
  • De 1934 a 1945, la educación es antirreligiosa en escuelas públicas y privadas, primarias, secundarias, normales y especiales para obreros y campesinos;
  • De 1946 a 1991, toda la educación impartida por el Estado debía ser laica, lo mismo la que impartían particulares en primarias, secundarias o normales.
  • 1992 en adelante. Con la reforma constitucional de 1992, así como la consiguiente ley reglamentaria se estableció claramente que la educación religiosa en las escuelas, que antes estaba prohibida por considerarse una actividad ilícita e incluso penada por una ley, sería considerada en adelante como una actividad lícita. Así pues la enseñanza religiosa políticamente dejó de considerarse algo nocivo para el pueblo y jurídicamente al ser ya una actividad lícita, se puede hablar de derecho a impartir educación religiosa, a procurarla y a recibirla[x].

 

Actualmente el artículo 3º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos[xi] en su fracción I dice textualmente:

 

  1. Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, dicha educación será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa;

El mismo artículo en su fracción VI:

 

  1. Los particulares podrán impartir educación en todos sus tipos y modalidades. En los términos que establezca la ley, el Estado otorgará y retirará el reconocimiento de validez oficial a los estudios que se realicen en planteles particulares. En el caso de la educación preescolar, primaria, secundaria y normal, los particulares deberán:
  2. a) Impartir la educación con apego a los mismos fines y criterios que establecen el segundo párrafo y la fracción II, así como cumplir los planes y programas a que se refiere la fracción III, y
  3. b) Obtener previamente, en cada caso, la autorización expresa del poder público, en los términos que establezca la ley;

El párrafo II:

La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente, todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a los derechos humanos y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia.

La fracción II:

  1. El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios. (Además será democrático y nacional[xii]).

Avanzando en la parte dogmática de la Constitución llegamos al artículo 24 que dice como sigue:

ARTÍCULO 24. Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley. Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política.

Como puede verse, llegado el momento podríamos enfrentar un conflicto parecido al que enfrentan en Estados Unidos, pues si los recursos de los vouchers llegasen a las escuelas privadas de afiliación religiosa aparecerían voces que denunciarían que el Estado está patrocinando educación religiosa violando el artículo 3º de la Constitución.

 

2.- Los vouchers escolares no ayudarían a los hijos de las familias de más bajos recursos por lo que los mayores beneficiados serían los estudiantes de clase media.

 

No es secreto que los más beneficiados de educación pública son los estudiantes de clase media, sobre todo a medida que se avanza hacia la educación universitaria. Sencillamente los más pobres no estudian. Suponiendo que los vouchers escolares se hicieran extensivos a escuelas privadas se esperaría que en muchas de ellas el monto del voucher no alcance a cubrir la totalidad de las colegiaturas y gastos asociados: uniformes, transporte, libros, etcétera. El resultado es que los alumnos de familias más pobres deben quedarse en las escuelas públicas de menor calidad, las cuales al entrar en la dinámica del voucher escolar incluso contarían con menores recursos lo que las volvería peores.

3.- Los vouchers afectarían la dinámica de las escuelas privadas.

El voucher escolar es concebido como una vía para llevar a las escuelas públicas a una dinámica competitiva propia del mercado, sin embargo esta vía podría no correr en un solo sentido y de hecho puede ser que lleve a las escuelas privadas a una dinámica de Estado. Es hasta cierto punto ingenuo pensar que la implementación del voucher escolar sería ajena a los procesos propios de las agencias del gobierno y la legislatura. Podemos imaginar que para implementar el voucher escolar surgiría una secretaría o instituto del voucher escolar, el cual y merced a las facultades que le otorgaría una ley reglamentaria, podría dar o negar autorizaciones para poder o no recibir los recursos de los vouchers lo que a su vez podría generar corrupción. A esto hay que añadirle el costo extra de mantener nuevas agencias de gobierno. Una vez establecidas las reglas del juego sería posible que surgieran escuelas privadas de la noche a la mañana con miras a poder recibir los recursos de los vouchers escolares, además de que las ya existentes modificarían su dinámica para poder adecuarse también a la nueva fuente de recursos que representaría el voucher. No existe un avance real del mercado en este sentido pues el voucher educativo son recursos que fueron obtenidos vía impuestos y lo que sí tendríamos es al Estado avanzando ahora sobre la educación privada, estableciendo formas de actuar y marcándole la pauta al ahora mercado intervenido (aún más) de la educación privada. Por supuesto que lo anterior son sólo escenarios posibles y no tenemos la seguridad de que dieran, sin embargo sí que es preocupante que en el futuro se pudieran dar situaciones como las aquí planteadas o peores.

Conclusiones

El voucher o bono educativo seguirá siendo una propuesta atractiva debido a las ventajas que podría traer su adopción en el sistema educativo mexicano y de otros países. Lo más importante sería contrastar sus resultados y en este apartado existen resultados mixtos. En los lugares donde se ha implementado se encuentran voces que aseguran que ha habido una mejora significativa en los alumnos que pudieron acceder a una mejor escuela gracias al voucher, pero también hay voces en contra que dicen que es falso que haya habido buenos resultados a partir de su implementación. Es decir que no se tienen argumentos totalmente convincentes allí donde se ha aplicado el voucher escolar y siendo así aún es temprano para decir si la propuesta es un éxito, un fracaso o es inocua. De todas formas en México no se observan avances como para pensar que el voucher escolar pudiera ser una realidad y por lo tanto tenemos tiempo para ver su desempeño en otras latitudes.

Debido a los riesgos aquí comentados sería deseable mantener al voucher educativo como una propuesta que contemple sólo a las escuelas de gobierno antes de pretender hacer extensiva la propuesta a las escuelas privadas. Lo anterior no afectaría la razón de ser del voucher que es fomentar la competencia entre escuelas y por otro lado evitaría los riesgos para la educación privada.

El panorama sigue siendo desalentador para el sistema educativo nacional y sin los cambios necesarios es de esperarse que el nivel educativo siga estancado. Por otra parte hay esfuerzos interesantes, sobre todo en Estados Unidos, que han comenzado a ofrecer educación de alta calidad y de bajo costo, muy orientada hacia el mercado laboral en busca del talento tanto nacional como extranjero. Estos esfuerzos vienen patrocinados no sólo por instituciones educativas sino por grandes empresas, que apoyadas en las nuevas tecnologías, han dejado de esperar a los lentos sistemas educativos nacionales para proporcionar ellas mismas la educación que forme a la fuerza laboral que requieren, de forma rápida, totalmente especializada y lo mejor, bien remunerada.

[i] Mexicanos primero, visión 2030, A.C. (2013, septiembre). (Mal)Gasto: Estado de la Educación en México 2013. Resumen Ejecutivo. Recuperado el 02 de agosto de 2014, de http://www.mexicanosprimero.org/images/stories/malgasto/malgasto_resumen_ejecutivo.pdf

 

[ii] Toribio, Laura y Hernández Lilian. (17 de julio de 2014). El gasto no refleja mejor educación. Excelsior en línea. Recuperado el 28 de julio de 2014, de http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/05/17/959811

 

[iii] Con una proporción del 20% de su PIB per cápita, México como país ocupa el último lugar de la OCDE en el gasto anual por alumno de instituciones públicas.

 

[iv] Para un mayor entendimiento de lo que el voucher educativo implica, sírvase leer la entrevista que la CNBC hizo a Milton Friedman, el 24 de marzo de 2003, respecto al tema. Disponible en http://www.edchoice.org/The-Friedmans/The-Friedmans-on-School-Choice/Milton-Friedman-on-Vouchers.aspx

 

[v] Diane Weaver Dunne. (2006). School Vouchers 101: An Overview of This Year’s Hottest Campaign Debate. Recuperado el 02 de agosto de 2014, de http://www.educationworld.com/a_admin/admin/admin167.shtml

 

[vi] Americans united for separation of church and state. (Febraury, 2011) 10 reasons why private school vouchers should be rejected. Recuperado el 27 de Julio de 2014, de https://www.au.org/church-state/february-2011-church-state/featured/10-reasons-why-private-school-vouchers-should-be

 

[vii] United States Constitution. First Amendment. Legal Information Institute. Recuperado el 10 de agosto de 2014, de http://www.law.cornell.edu/constitution/first_amendment

 

[viii] Koppich, Julia. (Winter, 1997). Considerin Nontraditional Alternatives: Charters, Private Contracts, and Vouchers. Journal Issue: Financing Schools Volume 7 Number 3. Recuperado el 31 de julio de 2014, de http://futureofchildren.org/publications/journals/article/index.xml?journalid=52&articleid=280&sectionid=1848

 

 

[ix] La Corte Suprema de Estados Unidos ha establecido una postura. Ha dicho que si hay alternativas disponibles, hay escuelas de gobierno, escuelas charter, escuelas privadas no religiosas, escuelas privadas de afiliación religiosa, en tanto la decisión esté en manos de los padres no existe violación a la primera enmienda.

 

[x] Adame Goddard, Jorge. (2003). El derecho a la educación religiosa en México. Diez años de vigencia de la ley de asociaciones religiosas y culto público en México. UNAM. Recuperado el 27 de julio de 2014, de    http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/1/494/4.pdf

 

[xi] Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (1917) Capítulo I. De los Derechos Humanos y sus Garantías. Cámara de Diputados. Recuperado el 09 de agosto de 2014, de http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/htm/1.htm

 

[xii] Nota del autor

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Eric Araujo

Eric Araujo es economista, abogado, estudiante de la Maestría en Demografía Social. Anarcocapitalista y cofundador del MLM, radicado en el Distrito Federal, es conocido como el Primer Libertario de México.

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1 Respuesta

  1. Carlos Zacarias dice:

    Creo que todo el artículo se basa en una falacia; las escuelas privadas no son mejores que las públicas. Ambas son igual de malas, lo que lleva a que un voucher no servirá para nada, excepto para hacer negocio a costa de fondos públicos, que es totalmente contrario a lo que predican los libertarios. Mi punto de vista es que es un error ver la educación como un negocio, el artículo parece muy limitado.

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