La experiencia liberal-libertaria del Simposio Libertad y Desarrollo.

La experiencia liberal-libertaria del Simposio Libertad y Desarrollo y algunos comentarios críticos.

Nota aclaratoria: El presente escrito tiene por objeto mostrar una reseña sobre el evento y hacer algunos comentarios críticos con base en nuestra experiencia, con el fin de abonar aún más al debate.

Durante los primeros días del mes de julio (1-4) se llevó a cabo en la ciudad de Guanajuato el Simposio Libertad y Desarrollo, que por segunda ocasión organiza la Universidad de Guanajuato. Éste tiene por propósito, ser un foro de aprendizaje y discusión para universitarios interesados en la relación entre libertad y desarrollo humano (2).

El Simposio se realiza desde el año pasado durante el verano, para asistir se seleccionan a 40 participantes los cuales reciben un apoyo de alimentación durante el evento y de ellos, 20 son favorecidos con un apoyo extra de hospedaje y desayuno. Para fortuna nuestra, pertenecimos a aquellos 20 favorecidos con la beca total del evento. Durante nuestra estancia, llegamos a convivir –en diferentes ámbitos- con jóvenes de varias partes del país, y de distintas áreas del conocimiento,fortaleciendo así nuestras ideas sobre la libertad y conociendo posturas distintas frente a los diversos temas tratados en el Simposio.

La temática particular del Simposio en este año giró en torno a la discriminación. Un considerable número de panelistas expusieron a lo largo de las conferencias (de dos horas), o lightning rounds (de media hora) sus opiniones respecto al tema. Al final de cada una de ellas, debíamos organizarnos con nuestros equipos preseleccionados, para elegir tres preguntas, escribirlas en cartulinas, y de este modo el ponente seleccionaría algunas de ellas para contestarlas. Todo esto, con el propósito de abonar más al debate de las ideas y lograr así sacar nuestras propias conclusiones. Quizá esto último, sea la justificación para invitar conferencistas de tan distintas posturas, que iban desde los liberales libertarios más fieros, hasta posiciones socialdemócratas.

Comentarios críticos.

Las ponencias en general fueron bastante buenas, aunque la gran mayoría versaban sobre los preceptos básicos del liberalismo. El MLM participó en tres ocasiones: en la primera Esteban González y Eric Araujo, hablaron sobre los orígenes de la igualdad en la cultura occidental, tratando de recuperar aquélla bandera secuestrada por el discurso colectivista; en la segunda, Fernando Arteaga y José Torra, hablaron sobre la teoría de la discriminación de Gary Becker, abordando el tema desde la postura hayekiana; mientras que en la tercera ocasión Ángel Corro, habló sobre los movimientos libertarios en México, causando una gran controversia en la audiencia, debido a su postura anarcocapitalista.

Además la destacable participación del MLM, hubo otras magníficas ponencias. Representando al IMCO, su director, Manuel Molano, nos deleitó con una sobria y clara explicación, sobre algunas hipótesis respecto al bajo crecimiento económico que ha experimentado la economía mexicana en los últimos años; Por parte del Colegio de México, su nuevo integrante, Julen Berasaluce, nos mostró cómo las regulaciones estatales en materia de licencias y derechos de propiedad intelectual, no han resultado como el Estado hubiese querido, sino por el contrario ,en algunas industrias han reducido los incentivos para la innovación y que en aquellas donde estas regulaciones no han sido implementadas (p. ej.Industria del vestido), la innovación ha sido constante.

Por otro lado, hubo otras más que nos parecieron no tan afortunadas. Hablar sobre la eutanasia es un gran tema, pero decir que sigue siendo una muestra de libertad, la elección de morir a costa del bolsillo ajeno, en forma alguna es libertad. Ello pues se asume que el Estado debe proveer los servicios de salud y por esto, los medios para concluirla.

Así como buscar reivindicar la dignidad burguesa es un gran trabajo liberal, reconociendo al empresario no como ente explotador, sino como fuerza motriz creadora, el aseverar, que el porte de armas no es legítimo o que la igualdad de oportunidades debe garantizarla el Estado, de ninguna forma es una posición liberal.

A pesar de estos pequeños detalles, uno pudiese pensar que las ideas de la libertad fueron hegemónicas durante el Simposio, sin embargo, el realizar un taller de la Comisión para la Prevención de la Discriminación (CONAPRED) o hablar de qué puede hacer la ciencia para disminuir la discriminación son pésimas ideas en un foro de liberalismo. ¿Por qué?, se preguntará el lector no empapado de literatura liberal. El liberal defiende muchos derechos que también son defendidos por posiciones no liberales, que se han hecho llamar a sí mismas “liberales” y que han buscado hacerse de la defensa de éstos de una forma distinta. A continuación algunos ejemplos de esto:

  • Cuando se habla de libertad de expresión, algunos piensan que las ofensas verbales no deben permitirse, mientras que el liberal defiende el derecho a la ofensa verbal, ya que esta, de forma alguna rebasa el principio de no agresión.
  • Al hablar de libertad de asociación pasa algo similar, pues algunos buscan eliminar las fronteras que suponen la autopropiedad y la propiedad privada, bajo el “noble” argumento de erradicar la discriminación, pensando, en su afán de evitar que las personas discriminen, asumen que el gobierno posee información completa sobre el complejo mundo social y que con esta puede hacer uso de su monopolio de la violencia física para evitarla, empero, las posiciones liberales son diametralmente distintas, pues defienden el derecho a la exclusión, al ser parte fundamental de la propiedad, entendiendo, que todas las personas discriminan y que es un hecho imposible de evitar

En estos casos la visión descrita de discriminación nos hacía ver escenarios plagados de violencia hacia la víctima. Sin embargo, ese tipo de agresiones no se solucionan pisoteando el derecho a la exclusión o a la expresión, pues ese no es el fondo del asunto. La mera exclusión u ofensa no constituye agresión y sólo en el caso de que una persona sea violentada y sus derechos de autopropiedad sean verdaderamente ultrajados, el uso del monopolio de la violencia física del Estado debe intervenir.

La idea de realizar este tipo de eventos en México nos parece excelente, pues es un gran avance por parte de los organizadores el promover las ideas de la libertad, en un país donde el discurso antiliberal es hegemónico tanto en la academia como en la cultura en general; e incluso es un logro aún mayor poder hacerlo en un estado que históricamente se ha mostrado como uno de los más conservadores de todo el país, pero pensamos que tal eclecticismo en el Simposio no puede sino confundir a las mentes novicias en la formación liberal.

Fue una grata experiencia haber participado en el Simposio y reiteramos nuestras felicitaciones a los organizadores, en espera de que nunca pierdan de vista la verdadera esencia de las ideas que representan.

 

1. Alexander Bardales es estudiante de economía en la UVM y de ciencias políticas y administración pública en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; Omar R. León es estudiante de sociología en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

2. Universidad de Guanajuato. Simposio Libertad y Desarrollo. [En línea] [Citado el: 2014 de 07 de 09.] http://libertadydesarrollo.wix.com/libertadydesarrollo.

 

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