Trumpical

“New President of Mexico has been an absolute gentleman.” Donald Trump.

Algunos dicen que afirmar que  AMLO es un “Trump tropical” es un atajo neoliberal. Aquí intentaré alargar el atajo.

i) Semejanzas esenciales

Trump y AMLO creen que el pasado es mejor que el presente, que la política domestica es más importante que la internacional, que el motor de la economía debe estar en la producción nacional, que la balanza financiera es indicador de la riqueza de una país (ergo ambos son neomercantilisitas en lo económico), que los connacionales son primero.
Ambos son escépticos y críticos de las instituciones autónomas, bapulean e insultan a todos aquellos que los critican (con especial injundia contra los medios de comunicación), adulan a los que hablan bien de ellos (enemigos incluidos). Ambos muestran que su idea de cambio antes que nada pasa por una destrucción de los viejos rituales de la política (como mostrarse como presidente electo desde el día después de la elección como AMLO, o como cancelar las conferencias de prensa de la Casa Blanca, como Trump). Ambos expresan mensajes simplistas y ambiguos (por lo tanto necesitan intérpretes) para después actuar con discresión, se autodenominan figuras históricas. Y, como dijo AMLO, ambos se venden como antisistema, y cumple lo que prometen.
Por último, un punto arriesgado:  ambos corresponden a personajes icónicos de los mitos fundacionales de sus países (Trump es el millonario que a todos los americanos se les enseña a querer ser, mientras que AMLO es el revolucionario nacionalista que la historia del PRI le enseña a todo mexicano de educación pública a valorar).

ii) Diferencias contingentes

Trump cree en el libre comercio y en el estado mínimo interno (pero con todos los aránceles, el Estado mínimo interno se hace muy grande), AMLO cree en los monopolios estatales como motor de crecimiento; Trump es claramente militarista. AMLO no parece (aunque aún no se puede concluir, porque a fin de cuentas está apoyando el mando único). Trump es veladamente racista, AMLO no (aunque realmente es “no tanto”… ¿qué pasaría en cualquier democracia de una país “desarrollado” si el nombre de un partido hiciera referencia al color de piel de la mayoría de la población?). No veo que Trump esté instalando redes clientelares, AMLO sí.
Trump es claramente antimigración, AMLO también pero adapta su opinión al contexto nacional. Ninguno de los dos cree en el libre tránsito de las personas ni en fronteras abiertas (AMLO podría decir que sí, pero para AMLO, como no hay motivos para emigrar, darían igual las fronteras, la gente no se movería; se podría hacer ese argumento).

iii) Alargando el atajo

Seguramente esta lista sin mucho orden no abarca todo. Ahora bien, creo poder concluir que  que las diferencias (como el racismo velado y el militarismo) entre ellos son contingentes, mas no esenciales: dependen más de los contextos institucionales de cada nación que de la ideología que defienden.
Decir “Trump tropical” es un atajo en efecto. Pero hablar de atajos es hablar de un camino real entre un punto A y un punto B. Ahora bien, si por neoliberal se entiende la defensa del libre intercambio de ideas, así como el libre movimientos de personas y de mercancias ( y, por lo tanto, la nación no es esencial para la decisión colectiva), posiblemente en efecto referirse a AMLO como el “Trump tropical” sea un atajo neoliberal (si neoliberal quiere decir otra cosa, entonces mi argumento cambiaría). Aunque, por respeto a AMLO, creo que es más correcto decir que Trump es un AMLO gringo.
Éste es el camino largo:
Lo que me parece, y esto lo he escuchado por varios lados  (Marcel Gauchet, Chantal Mouffe o Stephen Davies), es que la oposición que estructuraba la dialéctica política tras la caída del muro (izquierda como Estado que interviene en la economía vs derecha como Estado mínimo) está dando paso a una nueva dialéctica (la nación fuente exclusiva de la acción coelctiva vs nación como fuente contingente de la acción colectiva). En el momento de reestructuración en el que estamos, AMLO y Trump en efecto se venden como opuestos en una lectura superficial de la primera dialéctica, pero son una expresión del mismo emisferio en la nueva.

iv) ¿Un atajo a dónde?

Las inconsistencias internas de ambos (como el supuesto libre mercado interno de Trump, o el supuesto pro minorías o pro Derechos Humanos de AMLO) poco a poco tenderán a desenredarse. Ya hay algunos ejemplos: Trump a favor de un sistema de salud colectiizado que suplante al Obamacare o AMLO a favor de una militarización del país en la que él, como hombre honesto, mande a través del mando único. Esto para dar paso a la nueva dialéctica política más consiste que constituirá la nueva (o vieja) brújula ideológica.
Una  muy importante ventaja de la decadente dialéctica post-unión soviética era que la guerra entre naciones (con los mismos valores) estaba más o menos descartada como opción, y la economía era un punto de fricción interno. En la nueva dialéctica, la guerra vuelve a estar a la alcance como instrumentos político por razones económicas y  de soberanía.
En ese sentido, si entendemos por neoliberalismo la ideología que entiende al estado-nación fuente contingente de la acción colectiva (dado que el valor de la libre elección es primordial), y a, llamémosle, neodemócratas que entiende a la nación como la fuente esencial de la acción colectiva, en efecto, poner a AMLO y a Trump en la segunda categoría es un atajo neoliberal que trata de esgrimir el cambio en la dialéctica idelógica.
Desde el desierto.
(Con agradecimientos a MGdT por el eterno desacuerdo, necesario para todas las buenas ideas)
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